El elemento Fuego se manifiesta en tu vida a través de la pasión que te motiva e impulsa a realizar acciones, activa la creatividad pero también la sexualidad, que se manifiesta no de forma emotiva como en el agua, sino desde la pasión.

El fuego es transformador, es una fuerza expansiva, que te ayuda a avanzar y te da la motivación y fuerza necesarias.

El Fuego es el movimiento, y contiene el poder de crear o destruir. Es de energía masculina, dinámico y energético. Aprender a trabajar o equilibrar este elemento te dará la motivación para tener éxito y definir tus pasiones. Además, el Fuego tiene la cualidad de activar a los demás elementos, precisamente porque es el que nos da la acción y nos despierta cualidades dormidas, interesante ¿no?

Te recomiendo hoy un trabajo con el Elemento Fuego: la Meditación con el Fuego. Un ejercicio muy sencillo y aparentemente tonto, pero que nos puede dar otra perspectiva sobre cómo es este elemento. Se trataría de mirar fijamente una llama o fuego. Si en casa no tienes disponibilidad para hacer fuego, puede ser la llama de una vela. De vez en cuando cierra los ojos para “verlo” en tu imaginación. Observa bien todos los colores y movimientos. Puedes repetir este ejercicio tantas veces como quieras y anotar todo aquello que te venga durante el mismo.

Recuerda que si la energía del Elemento Fuego es alta (en cuanto a vibración positiva), se manifestará como una creatividad que da frutos, tendrás ideas novedosas acompañadas de un impulso (chispa), y la perseverancia para llevarlas a cabo.

Como sabemos, los Elementos desde la antigüedad se han trabajado en diferentes técnicas holísticas y mágicas.

Trabajar con el elemento Fuego te dará la capacidad de caminar en la dirección que queramos llevar. Te da cualidades como el coraje, el enfoque, la motivación…y te mantiene en el camino para que no desfallezcas.

Es energía creativa y acompaña los inicios de cualquier acción, aunque necesita complementarse con los demás elementos para llegar hasta el final.