Los que nos consideramos paganos o afines las tradiciones que celebran los ciclos de la Tierra conocemos bien la festividad de Samhain.

Para los seguidores del celtismo y algunas ramas de la wicca, en esta fecha se celebra el fin de año (ciclo) y comienzo de uno nuevo.

Samhain es el momento de hacer balance e irnos preparando en el Hemisferio Norte para la época más fría, en la que apetece más recogernos, hacer introspección y pensar en aquello que queremos ver manifestado cuando llegue el momento de cosechar de nuevo.

Los días son más cortos, y por tanto las noches más largas…La noche, representativa del Misterio, de lo que no se ve pero está.

En esta fecha hay diferentes costumbres, y no sólo en cuanto al paganismo, de recordar a nuestros ancestros y honrarlos, como ir al cementerio, ponerles un plato en la mesa de la cena del 31 de octubre, hacer un altar con fotos…porque sentimos que en este momento es cuando mejor podemos conectar con ellos.

Por tanto, Samhain  tiene una energía de la que se dice que el velo entre mundos es más fino, y por ello deseamos recibir los mensajes de nuestros ancestros o guías, en forma de oráculo (tarot, runas…), en meditación profunda, scrying…

Sea cual sea tu sistema, sientes ese profundo anhelo de conexión, pero…¿crees que sólo es en esa noche?

Me refiero a que las energías no son de un momento para el otro, es decir, es como decir «el 21 de marzo es primavera», pero sus energías van fluyendo poco a poco. Y poco a poco se van desvaneciendo una vez llega la fecha astronómica en que entra el solsticio de verano.

Lo mismo sucede en estas fechas: estamos justo en el signo de Escorpio, el de las aguas profundas, el misterio, lo oculto, la muerte, que rige la casa 8 en astrología, con estas mismas cualidades. Es en estos momentos en los que vamos a bucear en todo aquello que quizá nos habíamos mantenido ocultos durante el resto del ciclo, pero que ahora enfrentamos con claridad.

Aprovechamos este momento para todo lo que tenga que ver con sus cualidades, y una de ellas es aumentar el psiquismo, la intuición, todo aquello que hay en la recámara, todo aquello que se nos dice no forma parte del mundo «real». Pero que  nosotros sabemos que sí.

Porque hay cosas sobre las que sentimos una profunda convicción en nuestro interior, pero sobre las que acabamos dudando, porque una sociedad totalmente desconectada de los ciclos nos dice que sólo existe lo que vemos y podemos tocar.

Por ello, puedes aprovechar estas energías que ya son propicias para ello, para conectar con estas cualidades, para atravesar el velo y ver más allá de lo que crees puedes ver…¿te atreves?

Si quieres artículos sobre cómo desarrollar estas capacidades, deja tu comentario sobre qué aspecto te gustaría desarrollar.